Un día especial, un día de buena fortuna para los numerólogos y un día de catástrofe para los esotéricos, al fin y al cabo un día diferente en el que creemos que puede pasar algo, que se acaba el mundo, que nos toca la loteria.. Ese día tienes miedo, te abres, y repartes te quieros, te vistes con más delicadeza por si te cruzas con el amor de tu vida, observas todo con lupa para que no se te escape ninguna posible señal, ese día mandas besos y canciones con significado, sonríes a todos y te muestras simpática con los más antipáticos, porque hoy puede pasar algo, no se que, pero algo… Intentas evitar hacer lo que no te gusta, aunque tengas que ir al trabajo o a estudiar, pero vas de manera diferente, y si te suben el sueldo? Y si te quitan el examen del lunes?. Ese día vas a Mcdonals, o te comes una pizza familiar aunque revientes, (tienes que tener en cuenta que puede ser la última pizza). Antes de salir de casa te aseguras que tu móvil esté totalmente cargado, lo miras mas de lo normal, ¿ y si hoy te llega la llamada que cambiará tu vida? Hoy no cruzas cuando está en rojo, y eres paciente con los semáforos, quien sabe…. Hoy ves diferente la mirada de alguien, y piensas, uy! Yo creo que le gusto, hablas de una forma u otra con todas las personas importantes de tu vida y te despides para siempre, de broma, porque en realidad no crees que pase nada, pero ¿y si pasa y te quedas con cosas que decir?....
Hoy me levanté a las 8:00 am como siempre, desayuné mi café y mis tostadas, me vestí de manera quizás un poco mas especial, estuve estudiando, como cada día saque el Tupper de mami, y lo comí entre medio frío y medio caliente, me cepille los dientes, fui 5 horas a clase, volví a casa, y mire ansiosa el número de la ONCE, no vaya a ser que fuese millonaria y yo aún sin saberlo (aunque es difícil porque las Jakelines, la flaca, mis hermanas-primas y todas las personas a las que les enseñe por Whatsapp una foto de mi número confiada de que me haría millonaria, me lo hubieran hecho saber). Luego cené, vale, cené Mcdonals, y me acosté. A lo largo del día estuve hablando con las personas con las que no me importaría quedarme si se acaba el mundo, y de alguna manera u otra les hice sentir lo importantes que son para mí, y no saben que satisfacción, alivio y felicidad sentía por dentro de saber que si algo pasaba yo ya había dicho no todas, pero muchas de las cosas más importantes, a ellas, a ellos, y a él, con palabras, con silencios, o con puntos suspensivos llenos de historias.
Asi que si, hoy fue un día normal, no se acabó el mundo, ni me hice rica, no paso nada absolutamente extraño el 11/11/11, nada que no pasara otro día cualquiera, pero para mi fue especial, y saben por que?
Porque desde el momento en que me desperté yo pensé que iba a ser especial, me creí que iba a ser especial, y que me iba a ocurrir algo especial, mis amigos se acordaron de que hoy podía pasarme algo especial, y todos esos pensamientos ficticios, todas esas ilusiones y toda esa confianza en algo hicieron que un día normal, (tirando a malo), se convirtiese en uno de los más especiales. Ojala existieran más fechas curiosas, más fines del mundo, más casualidades en el reloj, más volcanes a punto de estallar, más días que nos hagan sentir al límite, más momentos en los que sin ninguna base sólida más que tu propia ilusión, creas con tanta fuerza en algo que al final, lo acabas consiguiendo :)

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