Todo en la vida es como un videojuego.
Cuando tenemos uno nuevo nos ilusionamos como si nunca antes hubiésemos jugado a ninguno, le dedicamos muchas horas del día y de la noche, ignorando por completo los demás y creyendo sin duda que si, que este será el mejor, el de mayor emoción, riesgo y aventura, es diferente, no hacemos otra cosa que hablar de nuestro nuevo juego y de todas las expectativas que tenemos con él. No es fácil pasar a la segunda fase, pasamos gracias a la cantidad de veces que fallamos y perdemos, logramos evitar caminos inadecuados, saltar trampas ocultas que ya descubrimos, disparar o poner un escudo en el momento adecuado, y tras esfuerzo, con dedicación y perseverancia, lo pasamos.
Cuanto más avanzas más confiada te sientes, vas dominando con cuidado la situación y sigues pensando que es el mejor juego del mundo, poco a poco jugar se convierte en un placer y no una obsesión como los primeros días. Cada vez se complica más, pues el grado de dificultad aumenta, y es cuando te das cuenta, si eres capaz de acabar el juego, o este te queda muy grande.
Puedes perder 5, 10, o 15 veces y seguir intentándolo(nadie te dijo que fuera fácil) y aun así puede que a la decimoquinta vez no lo consigas y aunque con pena pero orgulloso de ti mismo, no acabas el juego, pues es superior a lo que puedes, pero si lo consigues no habrá mayor recompensa y gratitud a tu esfuerzo.
Por otro lado, puedes quedarte a 3 o 4 niveles del final o a 3 o 4 niveles del principio porque, o te rindes sin molestarte ni esforzarte, o te da exactamente igual el juego, o eres un cobarde que no quiere complicarse y se conforma con creerse que la verdadera razón por la que no es capaz de acabar el juego (aún sin intentarlo), es por alguna de las excusas anteriores. Al fin y al cabo la próxima semana saldrá uno nuevo...
NO, No podemos rendirnos tan fácil, no podemos conformarnos con una vida llena de juegos incompletos y de fases inacabadas.
Gracias a aquellos que acabaron su juego, o supieron cuando fue el momento adecuado para rendirse, la vida esta llena de médicos, pilotos, personas casadas, o divorciadas, estudiantes a los 30 o 40, o trabajadores, músicos, diplomados, madres, curas, solteros, padres, homosexuales, artistas, obreros, hipotecados... Existió un momento en la vida de cada uno de ellos en que tuvieron que decidir, saltar la linea que delimita lo que quieres y puedes, de lo que no quieres ni puedes, gracias a ello, gracias a esa decisión, hoy están donde quieren, o donde pueden, pero habiendo hecho todo por intentarlo.
Si ya sabes de antemano que juego no quieres, no deberías ni aventurarte a intentarlo, sin embargo, si lo tienes claro, lucha, juega, pierde 20 veces y vuelve a intentarlo, llora, y cuando veas que no lo puedes conseguir, déjalo, pero párate, respira, y cómprate otro, cuando ya lleves varios juegos te darás cuenta de que, ..." No todos los juegos están hechos para todos los jugadores".....

Esto me recuerda mucho a "El juego de Ender" y a Scott Pilgrim. Hermoso.
ResponderEliminarhttp://www.youtube.com/watch?v=REjsl02p5Vk
Saludos de Cabanillas